SERIE: MES DE LA BIBLIA.

 

INTRODUCCIÓN.- En todas las etapas de la especie humana, y a través de todas las civilizaciones que han existido, su esplendor o su ruina estuvieron marcados por el trato que daban a Dios y a su Palabra. Imperios y reyes fueron levantados o fueron borrados de la faz de la tierra, de acuerdo siempre a la posición que tomaban frente al Dios Eterno.

 

Egipto, Asiria, Babilonia, Persia, Grecia, Roma, Constantinopla, etc. Pueblos como los Hititas, Casitas, Hunos, Espartanos, etc. Reyes y guerreros como Atila, Genghis Khan, Leonidas, Julio César,  Cleopatra, Napoleón, etc., tuvieron su tiempo de gloria, pero por no dar la gloria al Dios del cielo, la historia los sepultó y la eternidad los encontró con sus corazones y almas jamás rendidas ante el Dios Todopoderoso, el Dios de Israel.

 

Por eso, queda comprobado, en el curso de la existencia, que, todo pueblo, cultura o nación, fue juzgada o recompensada de acuerdo a la postura que tomaron ante Dios y ante su Palabra. No nos queda la menor duda de esto al ver el milagro de Israel. Con todos sus problemas que tenían en su obediencia a Dios, no obstante, por su arrepentimiento, eran guardados y preservados por Dios. Hoy por hoy, no queda ni rastro de aquellos pueblos antiguos, no obstante, Israel, siendo aún más antiguo, todavía florece como flor en el desierto. Aleluya!

 

En medio de la historia de Israel, hay un acontecimiento fuertemente representativo en su vida nacional. Ocurrió en los tiempos del rey Josías, un buen rey de Israel, que fue instalado en el trono a la temprana edad de ocho años. Fue muy diligente y consagrado en buscar a Dios (2.- Reyes 22:1-2). Esto llevó a que, entre la tarea de búsqueda y arreglo de la casa de Dios, sorpresivamente es hallado el libro de la ley, es decir la Palabra de Dios (Ley de Moisés en aquellos tiempos la Torah). Esto fue tan significativo, que solo por encontrarla, solo por preocuparse e interesarse por ella, comenzaron a suceder cosas espectaculares:

 

1.- INTERÉS POR EDIFICAR LA CASA DE JEHOVÁ

 

“Viniendo luego el escriba Safán al rey, dio cuenta al rey y dijo: Tus siervos han recogido el dinero que se halló en el templo, y lo han entregado en poder de los que hacen la obra, que tienen a su cargo el arreglo de la casa de Jehová”, (2.- Reyes 22:9). Descubrir la Palabra de Dios, significó para Israel en este tiempo, una renovada pasión e interés por edificar y arreglar la casa de Dios.

 

Quien medita y pone por obra la Palabra de Dios, siempre direcciona su mirada a la casa de Dios, a ponerla bella, a apoyar con sus aportaciones, etc. De igual forma, quien no se preocupa por Dios ni su Palabra le ha sido revelada, mostrará poco o ningún interés por el bienestar de la casa de Dios. No servirá al Señor, y se mostrará tacaño y egoísta en aportar para la obra de Dios aquí en la tierra.

 

Además, es digno de mencionar que, junto con el descubrimiento de la Ley de Jehová, también se halló dinero entre el descuidado templo. Increíble, en la casa de Dios, no solo encontramos la justa y precisa Palabra de Dios, sino también hallamos las llaves que nos abren puertas económicas y financieras que suplen nuestras necesidades.

 

2.- LECTURA PÚBLICA DE LA PALABRA DE DIOS

 

“Asimismo el escriba Safán declaró al rey, diciendo: El sacerdote Hilcías me ha dado un libro. Y lo leyó Safán delante del rey” (22:10). La pobreza y la miseria espiritual que existen en las naciones y en los gobernantes del mundo, hace que hayan eliminado la lectura y difusión de la Palabra de Dios. Una de las últimas naciones, donde se prohibió la lectura de la Palabra y de la oración en las instituciones educativas públicas, fue Estados Unidos. Por eso, este país, aunque sea poderoso económicamente, está en la ruina moral y espiritual. Mientras prohíben la Biblia, si permiten el uso de armas para quien lo desee. Cada día se registran casos de locos y facinerosos que disparan y matan a quienes se les antoja.

 

En Ecuador estamos llegando a lo mismo. Los “inteligentes” constituyentes sacaron a Dios de la Constitución de la República, prefiriendo colocar a la Pachamama (madre tierra), en el preámbulo de la misma. Los directivos educacionales hostigan a las escuelas y colegios cristianos, para prohibir la difusión abierta de la Palabra, de la oración, de los retiros, de las normas cristianas, ante lo cual nos hemos tajantemente resistido. Sin embargo no se prohíbe el uso de drogas. Desde Junio del año 2013, entró en vigencia la resolución del Consep, que permitió la tenencia de 10 gramos de marihuana, 2 gramos de pasta base de cocaína, 1 gramo de clorhidrato de cocaína, 0,1 gramos de heroína, para consumo personal… Sin palabras!!!! “Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!” (Isaías 5:20).

 

Hoy más que nunca, si de verdad hemos descubierto la Palabra de Dios y ha sido revelada en nuestras almas y conciencias, difundámosla por todos los medios. Menos “face” y más “book”. Usemos las redes sociales no para enterarnos de la vida ajena, y promover el morbo social, sino para edificar a otros con la promesa que el ser humano necesita para vivir, la Palabra de Dios. No nos avergoncemos y leamos, compartamos, y practiquemos las Escrituras en todo momento, lugar y ocasión.

 

3.- ARREPENTIMIENTO DEL REY.

 

“Y cuando el rey hubo oído las palabras del libro de la ley, rasgó sus vestidos” (22:11). Que impresionante efecto tiene la Palabra de Dios cuando ha sido revelada al corazón. Lo mismo sucederá con el sabio y con el ignorante, con el rico y con el pobre, con el educado y el analfabeto, con el religioso y con el ateo, con el noble y con el paria, siempre y cuando se humillen ante Dios.

 

Aquí vemos que el mismísimo rey quedó con-vencido ante la contundencia de la Palabra escuchada. Rasgar los vestidos reales, era una señal de profundo arrepentimiento y dolor por haber pecado ante Dios. Si con un rey esto aconteció, podría suceder, de allí hacia abajo, con cualquier individuo, mientras no sea terco ni torpe, sino sumiso y sensible para recibir la Palabra de Dios. “Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron. Dice Jehová: pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra” (Isaías 66:2)

 

4.- DECLARACIÓN PROFÉTICA SOBRE EL REY Y SU PUEBLO.

 

“Así ha dicho Jehová el Dios de Israel: Por cuanto oíste las palabras del libro, y tu corazón se enterneció, y te humillaste delante de Jehová, cuando oíste lo que yo he pronunciado contra este lugar y contra sus moradores, que vendrán a ser asolados y malditos, y rasgaste tus vestidos y lloraste en mi presencia, también yo te he oído dice Jehová. Por tanto, he aquí yo te recogeré con tus padres, y serás llevado a tu sepulcro en paz, y no verán tus ojos todo el mal que yo traigo sobre este lugar”. (22:18b-20).

 

Querido discípulo, saque usted sus propias conclusiones, respecto a lo que la Palabra de Dios es capaz de hacer con aquellos que le dan el valor e importancia que ella merece.

 

5.- REFORMA TOTAL EN LA NACIÓN.

 

Leer 2.- Reyes 23: 4-20

 

Esta lectura nos muestra en macro modo, todo lo que la Palabra de Dios es capaz de hacer en la vida de una persona, de una familia, de una sociedad y de una nación.

 

CONCLUSIÓN.- Así como en los tiempos del alemán Martín Lutero, quien, al impacto de la lectura de la Biblia, (que la iglesia tradicional prohibía), fue usado por Dios para devolver a la Iglesia doctrinas escondidas como la gracia, la fe, la salvación, el sacerdocio del creyente, la justificación, etc.; hoy por hoy, permitamos que la Palabra de Dios siga revolucionando, siga reformando y siga transformando las conciencias y las vidas de los seres humanos y de las futuras generaciones. Nada ni nadie más lo podrá hacer. Ponte en primera fila para que tú seas el instrumento en estos tiempos del mayor avivamiento de la historia de la Iglesia, con el Cristo vivo en tu corazón, el mensaje de fuego en tus labios, y la buena Palabra en tus manos. Amén.